Fui abusada de niña y esto quebró mi autoestima

Fui abusada de niña y esto quebró mi autoestima

Soy otra de esas niñas abusadas en la infancia, cuya autoestima quedó devastada. En la infancia y adolescencia, lo que un adulto nos hace o nos dice, nos queda como una huella profunda. Si de niña fuiste acompañada con palabras de amor, eso te transformó en una mujer empoderada. Pero si fuiste educada con rigidez y maltrato, tu autoestima quedó vulnerada.

Nuestro YO se forma en esas esas experiencias con nuestros padres, maestros y otros adultos que vamos conociendo. En el video que te comparto a continuación, te cuento la triste experiencia que viví entre los 12 y 13 años, donde tenía que hacerme cargo de acompañar a mi hermano muy a solas hasta la atención médica en un hospital público. Allí quien debía atender mis dientes, aprovechó mi inocencia y vulnerabilidad de no tener un adulto que me cuidara y abusó en el consultorio mientras me atendía.

Nunca lo pude contar porque no tenía amigas y mis padres no eran abiertos y de confianza para poder decirles lo que me estaba pasando. Mientras mamá dormía y papá leía la biblia, yo tenía que caminar 30 cuadras con mi hermano de 8 años a las 5.30 de la mañana, para poder atendernos en el hospital público. Un abuso ocurre cuando hay un niño desamparado y vulnerable. Eso lo percibe el abusador y aprovecha la ocasión de actuar en el ocultamiento y el secreto. Este dentista ante la sociedad siempre se mostró como un gran señor, cuando esto no sólo me lo hizo a mí sino a varias niñas de la misma la ciudad que años después ocasionalmente me supe enterar.

Esta experiencia fue traumática y me dejó muy vulnerable. Mi autoestima por el piso, cargando este gran secreto y sintiendo vergüenza de mí y mi sexualidad. Esto fue la razón que atrajera un jefe violento porque yo seguía en ese lugar de sometimiento y lo mismo repetí con mi pareja. 19 años me banqué a un psicópata que hacía de mí todo lo que yo inconscientemente le permitía. Por qué? Porque no había aprendido a poner límites y respetarme.

Cuando descubrí la causa de ese modo tóxico de mis vínculos adultos, decidí darme la oportunidad de sanación.

En aquel momento ese dolor me generó mucha ira y resentimiento. Consideraba que era injusto que viviera eso como niña y con unos padres que no les preocupó saber qué podía pasarme en la madrugada. Pero aprendí que si quería sanar, yo tenía que aprender a ser la mejor mamá de mi misma en ese proceso de sanación.

Esa historia sanada, que llevó su paso a paso, me transformó en esta mujer autónoma, segura y empoderada que acompaña a muchas mujeres a lograr lo mismo. No sabía que esa herida por sanar sería el propósito de mi alma.

Si te sientes identificada con mi historia, te animo a que vayas por tu sanación. Cambiará tu modo de vincularte con tus parejas, con tus jefes y será el mejor legado que le puedas dar a tus hijos.

Te inspiro a que logres esta sanación y así juntas podemos decir Soy una Mujer con Valor, una más sanando!

Si quieres que te acompañe en tu sanación, reserva tu sesión de coaching personalizado aquí: 

MAS DETALLES EN EL SIGUIENTE VIDEO…

 

Sin Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *